El gobierno corporativo está entrando en una nueva etapa, marcada por una mayor capacidad de anticipación, nuevas exigencias regulatorias y la incorporación de desafíos como la tecnología y la sostenibilidad.
Así lo planteó Simon Haslam, profesor de la Certificación Internacional de Directores, programa desarrollado por el Instituto de Directores de Chile (IdDC) en conjunto con el Institute of Directors de Londres, durante el conversatorio Tendencias de gobierno corporativo 2027
quien identifica las principales tendencias que están transformando el rol de los directorios. Entre ellas, destaca la necesidad de fortalecer la resiliencia organizacional, profundizar el conocimiento tecnológico de sus integrantes e incorporar la sostenibilidad en las decisiones estratégicas, avanzando desde una mirada centrada exclusivamente en el cumplimiento hacia una perspectiva más integrada y de largo plazo.
“El desafío para los directorios es desarrollar las capacidades necesarias para enfrentar un entorno que está cambiando rápidamente, sin limitarse a reaccionar frente a los problemas una vez que ocurren”, comentó Haslam.
El cambio también alcanza la cultura y la transparencia. Los directorios deben conocer las señales que surgen dentro de las organizaciones, promover valores claros y estar preparados para explicar y escuchar, en lugar de actuar únicamente de manera reactiva.
En cuanto a su composición y funcionamiento, Haslam pone énfasis en identificar brechas de habilidades, planificar la sucesión y generar espacios donde exista cuestionamiento y diversidad de perspectivas. La efectividad de los directorios, plantea, requiere superar la lógica de “cumplir” y avanzar hacia una evaluación honesta de su desempeño.
En conjunto, las tendencias muestran un cambio en las expectativas sobre los directorios: más anticipación, nuevas capacidades y una participación más activa en los desafíos estratégicos de las organizaciones.

