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Opinión | Presupuestos épicos

¿En su empresa ya empezaron a planificar el presupuesto del 2023? La «época de presupuesto» en muchas empresas es un tortuoso período de tiempo en el cual se negocian los números de ventas, márgenes, gastos e inversiones que finalmente definirán las metas y parte importante (o la totalidad) de los bonos anuales del equipo ejecutivo. El presupuesto se cocina con ingredientes tales como: niveles de confianza, asimetrías de información, muchas buenas intenciones y una pizca de proyecciones con distintos niveles de profundidad. El resultado final se resume en una serie de números en una planilla Excel.

¿Qué puede hacer el directorio para aprovechar y sacarle más partido al proceso de presupuesto? Comparto aquí 4 ideas y algunas preguntas que ampliarán la conversación para construir no sólo los números, sino al cómo conseguir esos números.

Propongo el siguiente acrónimo para el orden de las ideas: EPIC, que se traduce en Estrategia, Proyectos, Incentivos y Capacidades.

Las dos primeras palabras son las más habituales, pues se espera que un presupuesto sea «hijo» de la ESTRATEGIA, pero si no es así, bien vale preguntarnos, ¿qué aspectos se ven potenciados en este presupuesto? ¿Cuáles quedan atrás? ¿Por qué? ¿Qué bases estamos sentando para el año subsiguiente? Por otro lado, la estrategia se aterriza en PROYECTOS: ¿qué proyectos y qué impactos específicos defienden los números propuestos (aumentos de venta, reducción de costos)? Sin proyectos concretos, un presupuesto no es más que una declaración de buenas intenciones del tipo «vender más, gastando menos», y que Dios nos acompañe.

Pero vamos a dos palabras menos visitadas. La primera es INCENTIVOS. ¿Cuán alineado están los incentivos del equipo ejecutivo con el presupuesto, en especial las áreas de crecimiento? Y si vamos más allá de los números, podemos preguntar, ¿qué mensaje estamos dando con la composición del bono del equipo ejecutivo? ¿Qué comportamientos estamos incentivando? Sólo por mencionar un tema que va más allá del aspecto financiero, según Korn Ferry el 60% de las compañías S&P 500 asocian una parte de la compensación ejecutiva a algún elemento de ESG. No basta discutir el tamaño del bono, es crítico revisar las variables que lo componen.

Por último, para lograr algo hay, que poder, no basta sólo con quererlo. Un estudio reciente de McKinsey muestra el aumento de 59% a 80% en las menciones sobre la importancia clave del desarrollo de CAPACIDADES para alcanzar el crecimiento a largo plazo. Si en el presupuesto le presentan, por ejemplo, un aumento de ventas por la creación de un nuevo servicio digital, es razonable preguntar ¿sobre qué capacidades vamos a construir esto? ¿Tenemos una estructura acorde, personas con las habilidades y experiencia requeridas? ¿Tenemos la tecnología adecuada, o bien, tenemos el tiempo y el dinero para implementarla? Si las capacidades no están (lo cual es perfectamente válido) podemos analizar, ¿vamos a comprar, contratar o desarrollar dichas capacidades? Quienes han enfrentado grandes transformaciones saben que no basta el plan, se requieren capacidades, conocimientos, experiencia. Sino pregúntenle a cualquiera que haya implementado SAP.

El presupuesto es la expresión de una voluntad, es lo que queremos lograr juntos como compañía. Es rol del directorio asegurar que esa voluntad potencie la Estrategia, esté sustentada por Proyectos concretos, que los Incentivos estén correctamente alineados y que se desarrollen o adquieran las Capacidades necesarias para lograr los objetivos planteados. Su presupuesto puede ser EPIC, o no. Depende de las preguntas que usted haga antes de aprobarlo.

 

Juan Manuel Jordán

VP Personas y Sostenibilidad, Komatsu

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