Con el fin de analizar los resultados del III Informe de Equidad y Buen Gobierno Corporativo, realizado por la Fundación ChileMujeres y el Instituto de Directores de Chile (IdDC), se realizó un panel de conversación en el marco del lanzamiento de la investigación. La instancia fue moderada por Eduardo Olivares, editor de Economía y Negocios de El Mercurio y contó con la participación de Álvaro García, biministro de Economía, Fomento, Turismo y Energía.
También formaron parte del panel, Claudia Bobadilla, presidenta de Empresas Cintac; y Marcela Achurra, directora de Empresas Copec; ambas, representantes de grupos empresariales referentes en transparencia y madurez corporativa dentro del mercado chileno. Ambas compañías se encuentran entre aquellas con los mayores niveles de cumplimiento respecto de la información publicada en sus memorias, de acuerdo con los indicadores exigidos por la CMF.
Durante la instancia, el biministro García valoró el informe y el impulso que le ha dado el Gobierno a la participación de las mujeres en el mercado laboral. “Los datos que se exponen reflejan una realidad que como país tenemos la responsabilidad de transformar. La participación laboral femenina y la igualdad de oportunidades no son solo un objetivo de justicia social, sino una condición para el crecimiento económico sostenible. Desde el Ministerio de Economía estamos impulsando reformas, incentivos y políticas que permitan derribar brechas históricas y abrir espacios reales para que más mujeres puedan emprender, trabajar y desarrollarse en todos los sectores productivos. Este informe nos recuerda que avanzar en equidad de género es avanzar en productividad, en innovación y en un Chile más próspero para todas y todos”, comentó.
Otro tema que se abordó durante la conversación fue la diversidad de los directorios, la cual sigue siendo un desafío relevante. Así lo muestra el informe, donde la participación femenina en directorios alcanza solo el 18,2% de los cargos titulares, evidenciando una brecha de 63,6 puntos porcentuales respecto de los hombres.
En este sentido, Claudia Bobadilla, quien preside uno de los pocos directorios de grandes empresas en Chile compuesto mayoritariamente por mujeres (4 de 7), destacó que en el caso de Cintac esto se extiende más allá del principal órgano de gobierno y responde a una visión estratégica. “Tenemos un 23% de mujeres en cargos a nivel general dentro de la compañía, pero si nos comparamos con las cifras de la Cámara Chilena de Construcción, vemos que tenemos un porcentaje mayor. Nuestra aspiración y del corporativo (Grupo CAP), es aumentar la participación de mujeres en cargos de alto liderazgo a un 35% a 2030. La meta la tenemos, el liderazgo, la visión y el compromiso está”, enfatizó.
Por su parte, Marcela Achurra aprovechó la instancia para sostener que hoy las organizaciones pueden —y deben— avanzar en la adopción de políticas explícitas que vayan más allá de las exigencias legales. “Existe un componente cultural, educativo y estructural que incide en esta materia, pero sí tengo la esperanza en las nuevas generaciones que están asumiendo roles de liderazgo en las grandes empresas donde no abordan este desafío como una obligación, sino como una misión ya internalizada. Este cambio cultural debiera permear a todas las entidades, ya sean privadas, estatales o mixtas”, mencionó la directora de Empresas Copec.
Esta transformación cultural y el avance en indicadores de equidad encuentran respaldo en la calidad de la información que las empresas entregan al mercado. La coherencia entre el discurso y la realidad operativa solo es verificable mediante un ejercicio riguroso de reportabilidad, transformando los datos en evidencia de un compromiso real.
Por eso, cabe destacar a organizaciones que demuestran que reportar es una herramienta estratégica para la gestión de riesgos y la generación de confianza, entregando a inversionistas y grupos de interés una radiografía clara de su desempeño. Este ejercicio permite que la sostenibilidad y la gobernanza sean pilares medibles y gestionables en el tiempo, contribuyendo así a impulsar la competitividad y la ética empresarial en toda la industria.
