La agenda laboral seguirá ocupando un lugar central en las decisiones estratégicas de las empresas durante 2026. La implementación de reformas recientes y la discusión de nuevas iniciativas legislativas están configurando un entorno regulatorio cada vez más complejo, que exige atención permanente por parte de ejecutivos y directorios.
Así lo planteó Fernando Arab, ex subsecretario del Trabajo y docente del programa Rol del director: deberes y responsabilidades legales del Instituto de Directores de Chile (IdDC) en su charla “Desafíos laborales 2026: mirada desde el directorio”, donde analizó los principales cambios normativos y tendencias que impactarán al mundo laboral durante este año.
Entre las materias que hoy concentran la atención de las organizaciones se encuentran la implementación de la Ley de 40 Horas, el aumento del salario mínimo, la Ley Karin, la reforma de pensiones y la nueva legislación vinculada a los adultos mayores. Según Arab, se trata de normativas que las empresas deben conocer en profundidad para anticipar riesgos y adaptar sus procesos de gestión.
Sin embargo, una de las discusiones legislativas que podría marcar la agenda de 2026 es la reforma al sistema de sala cuna. “Hoy existe una discriminación arbitraria contra las mujeres. Una trabajadora puede tener derecho a sala cuna mientras otra no, dependiendo de las características de la empresa en la que trabaja. Además, genera un mayor costo de contratación asociado a las mujeres”, señaló.
Más allá de los cambios regulatorios, Arab advirtió que Chile enfrenta transformaciones estructurales que obligarán a repensar la forma en que las organizaciones gestionan el trabajo. Entre ellas mencionó el envejecimiento de la población, los fenómenos migratorios, el avance de la inteligencia artificial y la automatización, los desafíos de equidad de género y los efectos del cambio climático. “Son tendencias que ya están impactando al mercado laboral y que requieren una mirada de largo plazo, idealmente construida a través de alianzas público-privadas”, sostuvo.
En esa línea, Arab planteó que uno de los principales desafíos para las organizaciones será aprender a trabajar con la tecnología y no contra ella, especialmente en un contexto marcado por el avance de la inteligencia artificial y la automatización. Como parte de esa preparación, recomendó incorporar con mayor frecuencia la mirada de expertos en tecnología en las discusiones de directorio, de manera de fortalecer la capacidad de anticipar escenarios, gestionar riesgos y aprovechar las oportunidades que surgen de la transformación digital.
Precisamente, esa es una de las materias abordadas en el programa Rol del director: deberes y responsabilidades legales, el cual busca fortalecer las competencias de quienes participan en órganos de gobierno corporativo. “La formación es fundamental para comprender el nuevo entorno laboral y anticipar los desafíos que enfrentarán las organizaciones en los próximos años”, concluyó Arab.










