Entrevistas

Dafne González: “La sostenibilidad es un motor efectivo de impacto y creación de valor”

Abogada de formación y directora de Mallplaza, Dafne González desde fines de la década de los 90 ha desarrollado su carrera íntegramente al interior de las empresas, una experiencia que marcó de forma decisiva su vínculo con los directorios. “La aspiración que tiene la gente que viene del mundo legal es ser socio de un estudio jurídico. En mi caso hubo algo de azar, llegué a una empresa —Gasco— y me enamoré del mundo empresarial. Me fascinó entender cómo funcionan las compañías, su espíritu emprendedor, cómo toman decisiones, cómo desarrollan resiliencia”, recuerda.

  • ¿Qué es lo que más te atrae del sector empresarial?

Las empresas son espacios de crecimiento enorme y, probablemente, los actores con mayor capacidad transformadora en la sociedad actual. Tienen una potencia real para generar bienestar e impacto social, aunque muchas veces se enfatiza más lo que hacen mal que lo que hacen bien. Yo me reconozco genuinamente como una enamorada de las empresas.

  • ¿Qué cosas se requieren para asumir como directora de empresa?

Como suele ocurrir en los directorios, se necesita una combinación de preparación, conocimiento técnico y confianza. Se requiere experiencia, pero también que quienes te nominan crean en ti y te respalden. Aunque uno haya observado distintos directorios durante años, todo es nuevo y exigente, requiere muchas horas, pero es profundamente gratificante.

  • Durante los últimos años, distintas empresas han puesto su foco en la sostenibilidad y Mallplaza no ha sido la excepción. Sin embargo, según el estudio La Voz del Mercado 2025, las prioridades de los directorios relacionadas a dicho punto bajaron en comparación al año anterior, cayendo del segundo al sexto lugar. ¿Por qué crees que se da este cambio?

Tengo una lectura optimista. Que la sostenibilidad se mantenga en el ranking ya es una buena señal. No creo que haya perdido relevancia, sino que es un tema que lleva más años en la agenda y que hoy está más incorporado. Al mismo tiempo, han surgido temas emergentes como ciberseguridad, inteligencia artificial o el contexto geopolítico que capturan más atención.

  • ¿Debería seguir estando entre las principales prioridades?

Sin duda. La sostenibilidad debe tener siempre un lugar relevante. En Mallplaza es un tema estructural, no es algo nuevo. Llevamos más de 15 años integrándola a la estrategia, con compromisos formales, alineados a estándares internacionales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible o los Objetivos de Pacto Global con un fuerte énfasis en la integridad.

  • ¿Qué tipo de preguntas debería hacerse un directorio para asegurarse de que la sostenibilidad esté realmente integrada en la estrategia y se convierta en uno de los pilares de la organización?

 Lo que hay que preguntarse es si existe coherencia entre la estrategia de negocio y la estrategia de sostenibilidad lo que, al mismo tiempo, eso es lo más difícil de medir. Cuando la sostenibilidad se queda en una declaración y no se vive en la práctica, corre el riesgo de transformarse en una estrategia meramente formal, con escaso impacto real. En cambio, cuando la sostenibilidad se integra en la forma de pensar, el negocio, desde cómo se concibe el crecimiento, cómo se aborda la entrada a nuevos mercados o cómo se diseña la propuesta de valor, deja de ser un complemento y pasa a convertirse en un motor efectivo de impacto y creación de valor. Ahí es donde la congruencia se construye de manera auténtica.

  • ¿Cómo se traduce eso en el caso de Mallplaza?

Mallplaza dejó de ser solo una empresa de centros comerciales para convertirse en desarrollador de centros urbanos, que son lugares de encuentro entre personas. Desde ahí, el cuidado del entorno, de las comunidades y del medioambiente se vuelve algo natural. Tenemos siete compromisos en materias ambientales, sociales y de gobernanza, con seguimiento permanente y auditorías externas. En los últimos años hemos tenido avances relevantes en valorización de residuos, reducción de consumo de agua, de utilización de plásticos de un solo uso, disminución de la intensidad energética, suministro eléctrico con energías renovables, además de algo que a mí me gusta mucho: los programas comunitarios donde procuramos impactar en forma directa en la vida de las personas que viven cerca de nuestros centros urbanos.

  • ¿Qué rol juegan los gerentes de primera línea en esta estrategia?

Un rol clave. Las estrategias no se ejecutan desde el directorio si no son creídas y vividas por los gerentes y por todas las personas de la organización. El directorio marca la dirección y asigna recursos, pero la coherencia se juega en las decisiones del día a día.

  • El directorio de Mallplaza fue reconocido como Directorio del Año 2025. ¿Cómo se construye ese camino?

El premio nunca fue un objetivo. Nos honra, por supuesto, pero es la consecuencia de un trabajo de largo plazo. Mallplaza tiene 35 años de historia y más de 15 años de compromisos profundos en sostenibilidad. Muchos directores han contribuido antes. Estos reconocimientos llegan después, cuando decides y trabajas genuinamente en qué tipo de empresa quieres desarrollar.

  • ¿Qué le recomendarías a alguien que se está preparando para integrarse a un directorio?

Lo primero es conocer la empresa. Las credenciales técnicas son necesarias, pero no suficientes. El rol de director tiene un componente de oficio. Hay que entender qué hace la empresa, por qué lo hace y cómo lo hace. No existe un manual del director: el éxito es colectivo, no individual. Además, es importante el deber de diligencia y el deber de lealtad hacia la compañía. Tener claridad sobre el impacto de largo plazo en los distintos grupos de interés y asumir que hoy la reportabilidad integrada es tan relevante como la financiera. Ahí es donde se demuestra, nuevamente, la coherencia.

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